No voy a comenzar este relato
diciendo que mi vida es una mierda, porque si me pongo a pensar más de dos
segundos, podré darme cuenta que hay gente que la tiene mucho peor y mucho más
jodido que yo. Es por eso mismo que siempre me he mostrado humilde en ese
sentido, y a la vez muy realista: siempre va a haber alguien mejor que vos,
pero tené por seguro que también va a haber alguien peor que vos. Es algo
puramente matemático. Vivimos en un planeta con alrededor de siete mil millones
de seres humanos, por lo que encontrarse
con el más afortunado y
el más desdichado -mucho menos tener la fortuna o desgracia de ser una
de esas dos personas- resulta algo virtualmente imposible. Sin
contar encima con los requisitos a cumplir, que por supuesto serán de lo más
variado.
Permítaseme entonces decir que ahora mismo me siento muy mal, de lo peor. No físicamente, no gracias. Sino un dolor interno, mental. Esos que se asemejan a un fuego que arrasa con todo a su paso, extinguiendo irónicamente mis ganas de seguir viviendo entre tanta hipocresía. Tanta traición, tanta indiferencia.
Permítaseme entonces decir que ahora mismo me siento muy mal, de lo peor. No físicamente, no gracias. Sino un dolor interno, mental. Esos que se asemejan a un fuego que arrasa con todo a su paso, extinguiendo irónicamente mis ganas de seguir viviendo entre tanta hipocresía. Tanta traición, tanta indiferencia.
Mi padre grita y azota las puertas. Está enfadado con mi hermana. Ella
quiere salir de este lugar solitario y melancólico, no quiere saber nada sobre
quedarse religiosamente todas las noches. Y está bien, es joven y quiere vivir
la vida mientras puede. Pero a mi padre esta se le escapa por los ojos que veo
cada mañana cuando despierto; cada vez que tose me doy cuenta que el tiempo se
le agotó y se encuentra ante los portones de la nada. Trato de no pensar en
ello; me siento una mala persona cada vez que lo hago -y todavía hay gente que
se atreve a catalogarme de "buen chico". Que no te confunda este velo
de gracia que me cierne ante la mirada iracunda de todos, por favor, sos mejor
que todos ellos juntos-. El ruido me afecta de sobremanera. Produce en mi
corazón palpitaciones cada vez mayores, con mucha intensidad. No azotes la
puerta, y no grites por favor, esta vez no me siento bien para todo tu odio.
Pero no estoy mal por el intercambio de palabras estruendosas, estoy
mal porque he cometido el mayor error de mi vida. Siempre estoy a punto de cometer
estos errores, pero esta vez lo concreté. Esta vez se dio, y por más que trate
de ver el amanecer al siguiente día, me encuentro con capas de oscuridad de
nunca acabar.
- Soy bisexual.
Estoy completamente solo en estos momentos. Ahora verdaderamente sé lo que es la soledad. Mis ojos se liberaron y ahora veo con claridad quienes eran conmigo, y quienes eran con ese mío.
- Soy bisexual.
Estoy completamente solo en estos momentos. Ahora verdaderamente sé lo que es la soledad. Mis ojos se liberaron y ahora veo con claridad quienes eran conmigo, y quienes eran con ese mío.
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